22 ago 2012

Obligaciones en 90 minutos

Cada enfrentamiento con el Real Madrid ha llevado un contexto social importante y diferente. El hecho es que, esta Supercopa pesa más para Tito que para Mou. Sus palabras desmantelan la intensión. Teniendo eso en cuenta, este primer partido pasa por asegurar la mitad de 180 minutos con una mínima de dos goles. Así reza la norma, pero Tito no quiere tampoco caer en prisas innecesarias. Fiel a su estilo, prefiere volver al reloj su amigo y marcar el ritmo. Con Xavi recuperado y un Alexis Sánchez ya apto para entrar en tensión competitiva, el favoritismo se inclina hacia el lado culé.

En Valdebebas cayó hace poco un noticia, para colmo, pesada. Pepe no estará. Y aunque a simple vista se denota como una baja sin consecuencias notables, sí que las trae. Porque Ramos quedará sin su compinche, y Mourinho tirará de otro plan, quizá desalentador.

La pasada temporada Pep Guardiola, para su desgracia, desató al animal muy temprano. Sin ser su culpa claro, la ausencia del chileno en el Camp Nou en la vuelta permitió que las bestias de atrás se libraran de las cadenas y salieran en busca del protegido, Leo Messi. Encima, el acoso continuo y punzante a los interiores terminó por sentenciar un Barça ahogado.

Esta vez se presenta todo a favor del Barça. Tito puede aprovechar la ventaja tirando del plan que el Bernabéu sufrió. Y si optan por no morder, con un Albiol quizá muy inocente al lado de Alexis y compañía, puedan caer rápido. Nada está dicho, pero José Mourinho parte con una desventaja inusual referente a lo que pasó la temporada pasada. Marcar otra vez se hace obligatorio, y en manos de Tito está aprovechar.

20 ago 2012

No fue cualquier noche

El cuerpo técnico se vio con muchas obligaciones esta temporada. Curar heridas básicamente. Xavi, la principal de todas. La pasada campaña no terminó como lo hubiera deseado, y era comprensible. El problema no radicaba en sus pies, si no en su cabeza. Fatiga física y psicológica.
Dentro de ese difícil contexto, Pep sometió al equipo al 3-4-3 rearmando y ajustando situaciones que por primera vez el Camp Nou visionaba. Al problema le acompañó la recuperación de Messi en los meses de enero-febrero. Y así pues, un Cesc Fábregas que arribó cuando el caos azotaba los planes previos.

Ahora Tito tenía el timón, y dio la talla. Administró excelente. Entre tantas cosas, recuperar a Xavi fue una prioridad. Proteger a Leo una garantía. Y consecuentemente podía tener el gusto de regresar a Cesc a su labor natural, o "ficharlo de nuevo".

Philippe Montanier dirigió un partido descontrolado por él mismo. El Barça presentaba un sistema desalentador para el rival. Y lo más estimulante comenzó por ver a Messi, Cesc y Xavi en zona de mediapuntas, donde su objetivo fue batir línea, y de la mano de los apoyos por los costados y las salidas de presión contrarias se logró crear pasillos que mágicamente llegó gracias a los tres azulgranas.
Uno de los aspectos importantes también fue la presión. El conjunto culé acosó a la Real tras salida limpia, y quitó muchos balones en el mediocampo. Incluso cuando hubo un balón muerto, no permitió la recuperación inmediata rival y trató de llegar lo más profundo y rápido al área contraria, creando así un ataque posicional desde los 3/4 de campo.

Las circunstancias ya eran completamente abrumadoras, pero en el segundo tiempo Philippe mató a su propio equipo mandando a presionar nuestras salidas. El hecho fue que provocaron grandes minutos de un total patio de colegio, y los culés que habían brillado en la primera parte, no dejaron de hacerlo en la segunda, pero cayeron a un segundo plano para hacer ver un transición realmente colosal.

Al 5-1 la terminó por sentenciar las fantásticas sensaciones de David Villa, y la confortante noticia de Alex Song.

No fue cualquier noche.

26 jul 2012

Tito y las cosas "iguales"


Hace no más de dos meses que Tito Vilanova fue presentado como nuevo entrenador del Fútbol Club Barcelona y suele ser típico que se hablen de fichajes. Su contexto genera en las masas gran atención. Así pues, dentro de la espontaneidad popular, han sentenciado un debate que resulta ser estéril y no tan buena. Se basa en decir que con Tito las cosas serán iguales y seguras.
Mi intención no es desmentirla. Tito es un hombre más que seguro para esta labor. A lo que voy, es que por parte del aficionado se nota mucha precipitación a la hora de sacar conclusiones arraigadas con el tema de táctica.
El hecho es que, si repasamos la primera temporada de Guardiola en el año 2009, las imágenes terminaron por sentenciar una situación futbolística asequible para el Barça. Si estudiamos cada rival expuesto con infinidad de espacios atrás por querer salir a "morder", solemos ver que el 4-3-3 se vio altamente beneficiado.
Los rivales con el paso del tiempo nos condicionaron. Ojo que el ser condicionado no solamente está presente en el papel general que tengas dentro del partido, si no también en normas específicas que te permitan continuar en la línea de imbatibilidad. Una de ellas abordó el tema de apostar por la línea 3, del falso 9, del punta Alexis. Nos condicionaron, como es normal.
Hoy por hoy, Tito está gestionando una pretemporada que noto es la mejor desde la primera que realizó Pep en el banquillo. El Hamburgo el martes pasado fue un perfecto rival para comenzar. Las tres zonas del campo encargadas a jóvenes cracks de la cantera que lucieron fútbol de calidad los 90 minutos de encuentro. Un lujo poder analizar.


En primera instancia sorprendió ver el mediocampo. Espinosa, Sergi Roberto y Dos Santos fue recordar lo que algún día nos prometió coraza. Hablando principalmente por el mexicano, nada aseguraba más que la superdotada habilidad para administrar balones.

Por otro lado, Sergi Roberto confirmó un futurible Cesc Fábregas de aquí a tres años. Contra el Hamburgo no exhibió mucho de su principal cualidad, que es apoyar entre líneas, pero dejó en claro el detalle de asociarse a un solo toque. Estoy seguro, es más, que lo puede hacer recorriendo el ancho del campo como lo hace el '4' del Barça. La pasada temporada lo hizo contra el Osasuna por el sector derecho, y esta vez participó y se vio cómodo por la izquierda.
Y aunque sea inevitable hablar de la asombrosa evolución de Sergi Gómez, o de la calidad sobresaliente de Deulofeu o Rafinha, es conveniente enfatizar lo que fueron los futbolistas del primer equipo en este partido.
A carácter simplista se puede decir que todos están a buen ritmo físico y psicológico -salvo por el muy castigado Muniesa-, pero muy aparte de situarse un 4-3-3 con Alves como dueño absoluto de la determinación, se llegó a apuntar muchos aspectos de un jugador que no lo hemos gozado tanto y por culpa de una lesión grave. Es Ibrahim Afellay.


Nos deleitó con los disparos fuera del área junto a los desbordes muy típicos de un chico con tremenda carrera, pero en el Barça su rol ha modificado gran parte de los recursos que manejaba. Tanto Pep en su día como Tito ahora, están explotando otras características del holandés.

Colocado como falso 9, se retrasaba hasta 3/4 de campo para apoyar y asegurar conexión entre el mediocampo y los movimientos ofensivos. El ataque posicional se detenía y reposaba en los pies de Afellay unos segundos para tirar hacia la frontal.
Su toque de verticalidad, en efecto, se caracteriza por tener primero un excelente timing, y en segundo lugar, un gran ángulo de pase -ya que Ibrahim giraba sobre un eje no tan complicado para lanzar el pase definitivo-.
Me gustó realmente como falso 9, aunque ante rivales que exijan mucho más acoso defensivo no creo que disfrute tanto. Detrás del balón, Afellay se ahogaba debido a la anticipación de la línea media alemana.

De esa manera el Hamburgo se convirtió en el rival adecuado para poner a prueba la situación en la que se encontraban ciertos futbolistas casi desapercibidos, y confirmar excelentes recursos de abundante calidad.